¿Por qué compraría un Renault Captur híbrido?

El modelo R.S Line no solo convence por su diseño, también por los consumos.

El Renault Captur es de aquellos coches que no presentan un apartado dinámico excelente, tampoco sorprenden con un diseño arriesgado o propuestas tecnológicas innovadoras. Sin embargo, su relación calidad-precio y su imagen, moderna y compacta, se ha ganado el favor del público urbanita. En este artículo trataremos de explicar los motivos de su éxito, empezando por un precio de partida de 26.126 euros para el híbrido de acceso. El modelo probado, en cambio, contaba con el nivel de equipamiento R.S Line, uno de los motivos de peso que nos invitaría a invertir algo más, hasta los 30.131 euros sin extras.

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El precio es su principal baza, incluso en el modelo híbrido probado.
Antes de pasar a detallar sus puntos fuertes, y algún que otro detalle a mejorar. Pongámonos en materia del segmento más competido del mercado, con alternativas de la talla del Seat Arona que, pese a no tener variante híbrida, consiguió llevarse el título de coche más vendido en 2021. Los que sí tienen algún tipo de electrificación y, por tamaño y prestaciones, suponen rivales directos del Captur probado son: el Hyundai Kona híbrido, Kia Niro híbrido, Toyota CH-R o el Suzuki Vitara. Con especial mención al recién llegado Toyota Yaris Cross Hybrid, un modelo que todavía tiene que coger el ritmo de ventas que la firma espera. Todos ellos se mantienen en precios parecidos pero más altos, sobre los 27.000 y 28.000 en versiones de acceso. Así que, como es lógico, la cartera se inclina por el del rombo.

Diseño

Sobre el diseño del nuevo Renault Captur, renovado en 2020, destacaría la capacidad de otorgarle una personalidad propia gracias a sus firmas lumínicas. Se fabrica sobre la plataforma CMF-B de la Alianza con Nissan y la personalización es parte de su atractivo. Además, al incorporar los detalles estéticos del R.S Line, como las llantas de aleación de 18 pulgadas y neumáticos 215/55, consigue ese punto juvenil y deportivo necesario para algunos compradores.

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Las llantas de 18 pulgadas de la versión RS le sientan fenomenal.

Interior bien acabado y equipado

Renault ha conseguido, especialmente en los niveles de equipamiento superior, aportar sensación de calidad y durabilidad a sus interiores. Además, con la introducción de las pantallas, sus salpicaderos son más limpios, prácticos y digitales. En esta nueva generación, han enfocado la consola central al conductor, que accede mucho mejor a la pantalla central de 9,3 pulgadas vertical.

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La combinación de pantallas otorga una imagen premium y evolucionada al Captur.
No llega a ser como las del actual Arkana, o la increíble pantalla panorámica del Megane E-Tech Electric, pero su navegación es intuitiva y trabaja bastante bien con el infoentretenimiento digital de 7,2 pulgadas. Es compatible con el Apple CarPlay y Android Auto, siempre y cuando tengas un cable adecuado para ello, que te ahorrará los 312 euros de la navegación opcional.

Tamaño

Su tamaño compacto lo convierte en el aliado perfecto para la conducción diaria, que te obliga a superar tráfico y aparcar allá donde consigas una plaza. De ahí que sus 4,22 metros de largo, por 1,79 de ancho y 1,57 de alto, sean uno de los motivos principales de su elección. Además, su distancia entre ejes, de 2,63 metros, está de lo más conseguida y aporta la habitabilidad necesaria para viajar a todo confort.

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El Renault Captur apenas supera los 4,22 metros, lo que le permite circular fácilmente.

Habitabilidad

Al hilo de su tamaño, seguiremos con un punto clave: su espacio interior. Se encuentra dentro de la media del segmento en las plazas delanteras, del mismo modo que el espacio para las plazas de atrás es el adecuado. Admite hasta dos personas adultas, por debajo del 1,90 metros, pero es demasiado justo para tres. Menos aún si colocamos dos sillas infantiles, que cuentan con sus anclajes y conceden ese espíritu familiar al Captur.

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Las banquetas traseras admiten a dos adultos de hasta 1,90 metros.
Por suerte, este SUV cuenta con un mecanismo de desplazamiento de la banqueta trasera. Esto permite moverla longitudinalmente 16 centímetros, aprovechando para dar más espacio a los asientos de atrás o al maletero en función de las necesidades.

Maletero

Este es un punto de amor-odio para el Captur. El modelo de combustión tiene unos datos muy buenos, con hasta 536 litros de capacidad, que se reducen a 520 si el modelo fuera diésel, y que se quedan en 422 si dejamos la posición más retrasada de los asientos.

Captur híbrido
El maletero de la versión híbrida se queda algo pequeño para familias.
El modelo híbrido, en cambio, necesita ese hueco para añadir las baterías, que le restan hasta 117 litros de capacidad. Se queda en 305 litros de espacio de carga, que todavía es menor en el híbrido enchufable (265 litros).

Consumos

A cambio de perder ese espacio en el maletero, que por suerte siempre podemos reclinar los asientos para conseguir 1.149 litros de capacidad, tenemos un modelo destacado por su eficiencia. Si el precio era uno de los motivos de elección del Captur, su consumo, homologado en 4,8 litros, también es el adecuado para un usuario medio. Más que nada porque es bastante fiable a la realidad, algo que no suele darse, e incluso puedes conseguir datos por debajo del 4,3 si sigues unas pautas de conducción eficiente.

Sistema híbrido de Renault

Como el consumo es parte de su gracia, vamos a intentar explicaros el funcionamiento de su sistema híbrido. Se trata de la misma configuración que utiliza el Renault Clio E-Tech Híbrido, que se conforma de dos motores eléctricos, de 49 CV y 20 CV, junto a un bloque gasolina atmosférico de 94 CV. El Captur siempre arrancará con el motor eléctrico más potente, y se activará el de combustión pasados los 20 km/h.

Renault Captur híbrido con 145 CV.
El Renault Captur híbrido tiene 145 CV de potencia.
Es posible obligar al Captur a funcionar únicamente con la batería, de 1,2 kWh, pero lo mejor es dejar que él vaya gestionando la propulsión en función de los modos de conducción indicados en el My Sense: Eco, Sport o Confort. Además, mediante la palanca de cambios puedes engranar la marcha D o darle una segunda vez para activar el modo B, de más retención y regeneración para la batería.

¿Qué no me ha gustado?

Lo que no me ha acabado de convencer es el cambio automático, tanto por su funcionamiento como por el ruido que filtra el motor al interior del habitáculo. Me ha recordado a las cajas de convertidor de par, pero las malas y antiguas que no casaban con las intenciones de empuje o necesidades del conductor. En ciudad es muy suave y agradable pero, fuera de ellas, tendrás que anticiparte para que no se revolucione de forma molesta e incluso notar un ligero vacío entre marchas.

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El Captur no está pensado para una conducción deportiva, más bien eficiente.
La comodidad y ligereza de la que hace alarde se convierte en un arma de doble filo en tramos revirados. Gracias al sistema híbrido es agradable de utilizar, de dirección blanda y suspensión filtrada para el uso urbano. Sin embargo, esta puesta a punto lo hace exageradamente blando ante una frenada brusca y paso por curva. Incluso pueden aparecer vaivenes desagradables, como si estuviéramos ante un coche más pesado y grande, que nos harán ir más despacio de lo que queremos. Por suerte, la frenada cumple siempre con las exigencias e incluso tiene un tacto algo brusco y directo.

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