¿Hacia dónde va Alpine?
Alpine es una enseña muy reconocida dentro de la industria del motor. Nacida en 1955 gracias a al jefe de un taller en Dieppe, Francia, llamado Jean Rédélé, la marca se hizo conocida a partir de la creación de un vehículo de competición basado en el Renault 4CV, el llamado Alpine A106. Con una carrocería de fibra de vidrio diseñada por Giovanni Michelotti, del 4CV solo quedaba la base. Su motor, de cuatro cilindros y 0.7 litros, entregaba 21, 30 y 43 CV de potencia, siendo capaz de alcanzar los 153 km/h. Al final de su ciclo comercial, recibió un motor de 0.9 litros y 59 CV todavía más poderoso. En 1960, solo cinco años después de su nacimiento, se paraba su producción.
La historia de la marca siguió con nuevos modelos, como el A108 o el A110, el modelo clásico más reconocible de la firma, que sirvió de base e inspiración para el nuevo A110 de 2016. El primer A110, fabricado en Valladolid, cosechó éxitos comerciales y competitivos y fue el culpable del buen nombre de Alpine en el sector. Más tarde llegaría el A310, ya muy distinto a sus primeros vehículos, y otros coches como el A610, quedando su actividad prácticamente parada a finales del siglo pasado. Sin embargo, Renault, que controlaba la marca desde 1973, no dejó que muriera.
La llegada de De Meo favorece a Alpine
De Meo es responsable de la creación de Cupra como marca independiente de Seat cuando ejercía de presidente de la firma de Martorell y fue vital en el lanzamiento del Fiat 500, que Abarth ha usado con frecuencia para lanzar sus vehículos deportivos. Al directivo italiano le gustan estos proyectos, que pueden ser muy rentables, y con su llegada a la dirección del Grupo Renault, Alpine se verá beneficiada.
Versiones Alpine para coches Renault
Luca de Meo también vería con buenos ojos la creación versiones más deportivas para coches de Renault con el nombre de Alpine, algo parecido a lo que Abarth hace con Fiat o AMG con Mercedes-Benz. Con estas variantes, el directivo podría cumplir uno de sus objetivos, subir el precio de los vehículos para generar más rentabilidad de cada unidad vendida. La línea S de Audi es otro ejemplo de lo que le gustaría crear a De Meo.
Más allá de las decisiones tomadas en competición y de otorgarle el mando de la marca a Ciryl Abiteboul, hay poco decidido aún, pero el CEO del Grupo Renault confía en el potencial de Alpine para convertirse en uno de los pilares del consorcio. "Tiene pedigrí y herencia competitiva y el potencial de ser una gran oportunidad de negocio", dijo De Meo en Autonews, por lo que se puede entrever que el futuro de Alpine será muy emocionante.