¿Qué contamina más durante la fabricación de un coche?
Paseando por las calles de nuestra ciudad vemos el resultado final de un largo proceso de producción. Los coches, pese a lo que muchos creen, son solo la punta del iceberg del trabajo que realizan los fabricantes. Sean eléctricos, o no, en su cadena convergen centenares de elementos esenciales para la lucha contra el cambio climático. Desde la procedencia del litio de las baterías, hasta el modo en el que las reciclan. Todo debe estar enfocado en la optimización y reducción de emisiones globales. Una visión que BMW impone a cada uno de sus procesos, fábricas y modelos. Desde su familia pionera iDrive hasta los más prestacionales, emocionantes y divertidos M.
Además, no se conforman con sus filas, también exigen esa transparencia, eficiencia y respeto a sus proveedores, siempre y cuando sea posible. Dentro del grupo BMW encontramos más de 30 plantas, de las que salen unos 8.000 coches al día y en las que trabajan más de 77.000 personas. Esta red se extiende desde San Luis Potosi (México) hasta Shenyang (China), pasando por las fábricas impulsadas por energías sostenibles de Leipzig (eólica), Steyr (biomasa) o Múnich (Hidroeléctrica), entre otras.
¿Qué contamina más de un coche?
Las ciudades europeas se han puesto de acuerdo para limitar el tráfico a los vehículos más contaminantes, que suelen ser los más viejos. Sin embargo, la pintura es uno de los elementos más nocivos, para el planeta y los humanos, en las líneas de fabricación de los coches. Los materiales utilizados, las partículas nocivas de los líquidos, los excedentes de calor y agua del proceso y un sinfín de motivos más por los que BMW ha puesto el foco en “limpiar” la pintura de sus coches.
y la salud de sus trabajadores.