Probamos el nuevo Hyundai Kona, mejor en todos los sentidos
[gallery link="file" td_select_gallery_slide="slide" ids="106683,106686,106685,106681,106682,106684"]
El Hyundai Kona es uno de los coches más importantes para la firma surcoreana en España. En lo que llevamos de año, solo del Tucson, renovado recientemente, se han vendido más unidades. El pequeño de los todocaminos de la marca asiática también se actualizó a principios de año, manteniendo gran parte del diseño que lo ha convertido en un superventas pero mejorando prestaciones y dinamismo e integrando más tecnología de conectividad y seguridad.
La conclusión es que la marca surcoreana ha hecho un buen trabajo. Con el Kona, Hyundai consigue un coche que aporta todo lo que busca el comprador actual, un coche cómodo, versátil, compacto y avanzado por un precio que evita dispararse incluso en sus versiones híbridas. En términos de diseño no ha cambiado gran cosa, pero sí es más largo, alcanzando una longitud de 4,2 metros y una batalla de 2,60 metros, bastante destacable para su longitud total, que anticipa un habitáculo que, aunque no es enorme sí cumple su cometido, el de alojar hasta cuatro personas cómodamente. Cabe un quinto pasajero, pero entonces la banqueta trasera se queda corta.
Cómodo y seguro
El nuevo Kona promete, sobre todo, dos cosas al conducirlo: comodidad y seguridad. La unidad probada, la híbrida convencional de 141 CV de potencia y etiqueta ‘ECO’ además incluye un consumo reducido a la ecuación. Hyundai declara 4,9 litros de media, cifra que se ajusta a la realidad, aunque en modo deportivo asciende a los seis en varias ocasiones. Es un coche de aceleración contundente, sobre todo de inicio, siendo más lineal conforme sube la velocidad y de recuperación correcta. El cambio automático de seis relaciones se comporta bien, aunque al recuperar, al reducir marcha, hace demasiado ruido, que no siempre se traduce en potencia.