Así se electrificarán las marcas de superdeportivos y coches de lujo
La electrificación para las marcas de vehículos superdeportivos y de lujo es un asunto incluso más delicado que para las firmas generalistas. Prueba de ello es que fabricantes como a McLaren o Lamborghini les cuesta imaginar uno de sus coches con un propulsor 100% eléctrico. Sin embargo, el rumbo que ha tomado la industria de la automoción, que parece apostarlo todo por los enchufes, obligada también por las rigurosas restricciones procedentes de la clase política, impone que estas marcas deberán transformarse más pronto que tarde.
En el mercado generalista no hay demasiados problemas más allá de la necesidad de realizar inversiones enormes para adaptarse a esta nueva realidad, Ford, en Europa, Volvo, Jaguar… Son varias ya las marcas que se han marcado una fecha concreta para dejar definitivamente la combustión. Incluso Cupra o Alpine, compañías de vehículos deportivos, se convertirán en enseñas 100% eléctricas. La primera ya prepara la llegada del Tavascan y la versión de propulsión del UrbanRebel, ambos eléctricos, en los próximos años, mientras que la segunda ya ha confirmado un nuevo modelo eléctrico para 2025 que será producido junto a Lotus, que ya tiene un eléctrico, en la planta francesa de Dieppe.
Superdeportivos enchufados
Parece que la hibridación es el camino que han decidido seguir la mayoría de las marcas de superdeportivos, esperando antes de atreverse con la electrificación total. El ejemplo es McLaren, que fue de las primeras enseñas en apostar por la hibridación en el P1, aunque en clave de rendimiento. Desde la marca, Ruth Nic Aoidh, directora ejecutiva de compras, admitió a Reuters que “probablemente podríamos hacer un coche eléctrico mañana, pero esto mataría todos los atributos que hacen que un McLaren sea un McLaren”. Tras presentar el Artura, su último superdeportivo, que ya está electrificado gracias a un propulsor híbrido enchufable, la firma británica confirmó que, a partir de 2026, todos sus vehículos serán híbridos. Un paso medio hasta la electrificación total, que todavía no saben cómo encarar por el peso, mucho más elevado, de los coches eléctricos.
A solo 32 kilómetros de Maranello, en Sant’Agata Bolognese, Lamborghini ha ampliado recientemente los detalles de su plan para electrificarse. Según anunció Stephan Winkelmann, consejero delegado de Lamborghini, su estrategia, bautizada como Direzione Cor Tauri, ya está definida y constará de tres fases. En primer lugar, durante este año Lamborghini se centrará en homenajear al motor de combustión, lanzando modelos que reflejen el período de éxito que vive la marca. La segunda fase, que se desarrollará hasta finales de 2024, será la transición híbrida de la marca, presentándose en 2023 el primer vehículo de producción de serie híbrido. Para finales de 2024, según Winkelmann, toda la gama Lamborghini estará electrificada, usando la hibridación siempre para mejorar las prestaciones y el dinamismo de sus vehículos. Para ello, invertirá 1.500 millones de euros durante los próximos cuatro años. Al final de esta fase, las emisiones de CO2 de su gama se habrán reducido un 50%. Finalmente, Lamborghini dedicará la segunda mitad de la década a desarrollar su primer coche eléctrico. Este mismo mes de enero, la firma del toro ha confirmado que su primer coche eléctrico será un SUV cupé de cuatro plazas y que llegará en 2030.
Lujo electrificado
El dilema de enfrentarse a toda una vida dedicada al desarrollo de los motores de gasolina más potentes del mundo no lo tienen las marcas más encaradas al lujo, como son Bentley y Rolls-Royce. Tanto es así, que la primera ya puso fecha al fin de la combustión en sus imponentes vehículos, el año 2030. Adrian Hallmark, su consejero delegado, solo dejó abierta la posibilidad de la combustión en los llamados modelos continuación, que homenajean sus coches clásicos, aunque con el uso de carburantes sintéticos. El primer coche eléctrico con el logotipo de Bentley pisará la carretera por primera vez en 2025. Pese a que no se han dado más detalles más allá de la inversión de 2.500 millones de libras (3.000 millones de euros) que la compañía de Crewe realizará en materia de sostenibilidad hasta 2030, se espera que incorpore funciones avanzadas de conducción autónoma desarrolladas junto a Audi. El Bentley eléctrico se producirá en la planta de la marca en Crewe.