Suzuki S-Cross: Máxima seguridad en cualquier superficie
Ponemos a prueba el sistema de tracción total de Suzuki a bordo de un S-Cross bajo condiciones muy exigentes, una combinación perfecta que nos sirve tanto para pistas de tierra como para largos viajes
Si sumamos a la inherente fiabilidad de cualquier Suzuki, el sistema de tracción total ALLGRIP, conseguimos un vehículo que vale prácticamente para todo. Y nada mejor que una ruta a través del asombroso Parque Natural de los Alcornocales, en la provincia de Cádiz, para comprobar todas las virtudes de esta aclamada solución a bordo de los nuevos S-Cross. Lo cierto es que sufrimos todo tipo de contingencias: lluvia intensa, viento fortísimo, animales pastando a sus anchas e incluso una roca casi tan grande como un coche que nos encontramos en mitad del camino y que tuvimos que sortear -agradecimos no haber estado allí cuando cayó unas horas antes-. Una ruta espectacular con la que nos obsequiaron los responsables de la marca japonesa en nuestro país y que, debido a su singularidad, no la puede transitar cualquiera al ser un espacio protegido, lo que aumentaba enormemente su atractivo.
Pero para llegar hasta allí, viajamos con nuestros S-Cross por varios tramos de autovías y carreteras reviradas, siempre con el denominador común de una lluvia insistente y que trató de poner a prueba el desempeño del verdadero protagonista de la jornada, el sistema de tracción integral ALLGRIP de Suzuki.

Esta tracción 4x4 está disponible en toda la gama actual del fabricante excepto en el Swace. Así, la solución ALLGRIP la podemos encontrar en los Swift, Vitara y S-Cross, mientras que en el buque insignia de la firma, el A-Cross, se recurre a un motor eléctrico en el eje trasero que completa al otro grupo eléctrico del eje delantero junto a un propulsor de gasolina, pues es un híbrido enchufable.
Pero, centrándonos en las variantes con ALLGRIP, señalamos que se ofrece en dos formas en función del modelo, más sencillo para el compacto Swift -ALLGRIP AUTO- o más elaborado -ALLGRIP SELECT- para los Vitara y S-Cross.
Para el primer caso, en el Swift, este sistema le convierte en el único modelo de su categoría en montar una tracción integral, con un diferencial que reparte el par del motor de la forma más eficaz entre los dos ejes para mejorar notablemente la motricidad.
Por su parte, los Vitara y S-Cross con ALLGRIP SELECT dan un paso más y permiten al conductor elegir el modo de avance entre Nieve, Deportivo, Automático y Bloqueo -Snow, Sport, Auto y Lock-, adaptando todos los elementos implicados en la marcha para aumentar la seguridad en este tipo de terrenos, desde un firme tan inestable como una carretera nevada que puede tener placas de hielo o maximizar la respuesta del vehículo en una conducción más decidida y sensitiva o bien provocar el bloqueo del diferencial -a través del modo de nieve- para un manejo 4x4 más extremo por debajo de 60 km/h. A esta opción recurrimos en varias ocasiones en nuestro periplo por las encharcadas y deslizantes pistas de tierra de los Alcornocales.

Todas estas operaciones se realizan fácilmente a través de un selector situado junto al freno de mano y la electrónica se encarga de gobernar el diferencial viscoso central para que la fuerza del motor vaya de forma selectiva al eje que más lo necesita. Además, se dispone de un control inteligente que puede predecir un posible deslizamiento teniendo en cuenta la posición del pedal del acelerador, el ángulo del volante, el tipo de firme o la inclinación de la carrocería. También el control de tracción se ha optimizado para que actúe sobre los frenos si se detecta una pérdida de agarre para facilitarnos la salida de una superficie complicada. Todo el sistema se redondea con el control de descenso de pendientes, que nos permitirá bajar repechos a una velocidad fijada o el asistente de salida en cuesta, con el que no necesitaremos tirar apenas del embrague para salir desde parado, pues no deja que el coche se vaya hacia atrás.

S-Cross, un SUV muy capaz
Actualizado en 2022, el nuevo S-Cross es una opción muy solvente para los que busquen un SUV compacto -mide 4,30 metros-, que llegue más allá durante nuestras excursiones más aventureras. Disponible, por un lado, con un motor de 1,4 l. Turbo de 129 CV de gasolina, hibridado ligeramente a 48 voltios con un motor eléctrico de 13,6 CV, sus tarifas van desde los 25.796 euros y se asocia a una caja manual de seis marchas, pudiendo completarse con la tracción total. Por otro lado, la variante de hibridación completa -Strong Hybrid- usa otro bloque de gasolina de 1,5 l. en conjunción con un eléctrico para crear un total de 116 CV. También puede montar la tracción integral y siempre implica una caja de cambios automatizada. Se vende desde 30.000 euros.
