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Jabalís, perros, buitres y corzos... los animales causaron 35.661 accidentes en las carreteras el año pasado

El 86% de estos accidentes con animales se produjeron en carreteras convencionales

Un informe del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la Dirección General de Tráfico (DGT) indica que el año pasado en España se produjeron 35.661 siniestros en los que estuvieron implicados animales. En su mayoría fueron jabalís, con un 40% de los accidentes, seguidos por perros y corzos, aunque también se han registrado con buitres.

El 86% de estos accidentes con animales se produjeron en carreteras convencionales y las comunidades que registraron un mayor número fueron Andalucía y Castilla y León. De los 35.661 siniestros en los que estuvieron implicados animales, en 505 hubo personas como víctimas, entre ellas dos fallecidas, tres muertos menos que en 2021 y la cifra menor desde 2013. Además se contabilizaron 35 personas hospitalizadas y 637 heridas sin necesidad de traslado a centro sanitario.

De los dos fallecidos, uno viajaba en un ciclomotor y el otro en una motocicleta, un colectivo que registró el mayor número de hospitalizados (27) mientras que los heridos sin hospitalización se encontraban mayoritariamente en los turismos (454). Sin embargo, la mayoría de accidentes con animales se producen con conductores de turismo (un 65%), seguidos de motocicletas.

En el 69% de estos siniestros fue por atropellar el animal mientras que un 25% fueron salidas de vía. En cuanto al número de siniestros con daños materiales en vehículos ocasionados por un animal (35.156) el informe destaca que han aumentado desde 2013 mientras que el número de fallecidos, heridos hospitalizados y heridos leves se ha ido reduciendo de forma progresiva.

El jefe provincial de Tráfico de Cantabria, José Miguel Tolosa, aseguró que en algunas provincias representan el 60%o del total de accidentes en carretera. Por eso, remarcó que si se circula por una con presencia con animales se debe moderar la velocidad y estar pendiente de las cunetas y medianas.

Además en caso de impacto inminente no hay que dar volantazos sino frenar a fondo pero levantando el pie del freno en el último momento para evitar que la parte delantera del vehículo se incline hacia abajo en cuyo caso que el animal tras impactar con el frontal podría saltar hacia el parabrisas con el consiguiente incremento del peligro para los ocupantes.

Para evitar estos accidentes, las administraciones titulares de las vías adoptan varias medidas como resinas y otros compuestos que atraen o repelen los movimientos de los animales, para así encauzarlos por pasos habilitados o evitar la invasión de la calzada; siega, limpieza y desbroce de cunetas, bermas y medianas para incrementar el campo de visión del conductor y evitar la presencia en esas zonas de pequeños animales que puedan atraer a sus depredadores de mayor tamaño; silbatos ahuyentadores en coches o vallados físicos o ‘virtuales’ con luces o ultrasonidos.