El reto de Audi es ganar en 3 años en la F1

Adam Baker, responsable del proyecto de F1, ha certificado la apuesta total por la F1 de la marca alemana

Audi sorprendió a finales de agosto en Spa presentando su flamante programa de Fórmula Uno, coincidiendo con el cambio de normativa de 2026. El fabricante alemán está articulando un equipo de gente, que ya está trabajando en el proyecto y Adam Baker, presidente de la nueva división de Audi Sport, no ha dudado en señalar esta mañana en Madrid que el reto es estar en disposición de ganar carreras en tres años.

La marca de los cuatro aros se mueve con pies de plomo en sus primeros pases, conscientes que el futuro del proyecto se juega ahora. Mientras a final de año ya habrá el embrión del primer motor, Baker aseguró que en estos dos meses se anunciará el equipo con el que van a asociarse para entrar en F1. Todo apunta a que Audi va a comprar Sauber, el equipo suizo que hoy gestiona los Alfa Romeo.

La fecha de entrada es el 2026, pero la marca ya está trabajando para que su entrada sea un éxito. José Miguel Aparicio, director general de Audi España, remarcó que “la entrada de Audi en F1 no es fruto de la casualidad. Hay una gran trayectoria detrás y un enorme compromiso. Todo empezó en los años 30 con Auto Unión y el proyecto arranca en un momento en el que la F1 cambiará la normativa de motores para ser más sostenibles i eficientes. La marca siempre quiere competir con la innovación tecnológica y estar a la vanguardia de la técnica”.

$!José Miguel Aparicio, director de Audi España, Adam Baker, presidente de Audi F1, y Nacho González, director de Comunicación

Adam Baker, australiano, ingeniero y abogado, que empezó en 2001 en la IndyCar, dejó claro que “el objetivo es ambicioso. Investigación y desarrollo, motores de altísima resistencia. La competición forma parte del ADN de Audi. Estamos emocionados. Audi quiere formar parte de la transformación y la F1 es una herramienta de comunicación fantástica. Pensamos que es el lugar ideal para que Audi pueda mostrar sus conocimientos y avances tecnológicos”.

En el acto lucía un boceto de un monoplaza de F1 con los colores de Audi, el mismo monoplaza que se mostró en la presentación de Spa. “Este coche es un F1, no un diseño Audi. Cuando sea un Audi le buscaremos el nombre idóneo. El reto es a largo plazo y con el presupuesto suficiente. Los cimientos del equipo están en Nurburg, cerca de Ingolstadt. Se trabaja ya con el motor y chasis, pero hasta 2024 no habrá la normativa definida, se podrá empezar a entrenar en 2025 y la primera carrera no la haremos hasta el 2026”.

Reconoce que no va a ser fácil. “El desafío es de gran envergadura. Hemos entrado con tiempo para prepararnos y creemos que lo hemos hecho en el momento adecuado. Estamos al principio de una nueva normativa. La magnitud del cambio que se avecina es tremenda. El 2026 será un año muy atractivo para empezar”, dijo.

Audi siempre ha ganado en competición. La F1 no va a ser una excepción, para ellos. “Nos gustaría ser competitivos desde el primer momento, pero ahora estamos en proceso de cambio, con presupuestos limitados y un objetivo de tres años me parece realista”, concluyó después de huir con elegancia de hablar de pilotos “hasta el 2026 falta mucho tiempo”.