Siete rutas por las Islas Canarias: el Audi Q3 en Fuerteventura
Una isla que ofrece más de 150 kilómetros de playa, rincones paradisíacos e innumerables alternativas para disfrutar al aire libre, ha de recorrerse al volante de un SUV y si tiene el estilo y el confort del nuevo Q3, mejor imposible
La variedad de paisajes que ofrece cada una de las Islas Canarias se traduce en una asombrosa diversidad de carreteras. Si tras nuestra visita a Gran Canaria y Tenerife terminamos saciados de curvas, pinos, tabaibas, cardones y montaña, Fuerteventura nos regala una serie de rutas en las que la recta es la más común de las formas con un entorno completamente desértico.
Ese paisaje árido y volcánico es uno de los grandes encantos de Fuerteventura cuyo territorio, 1.660 kilómetros cuadrados (el más amplio de las tres islas orientales), fue declarado por la UNESCO Reserva de la Biosfera en 2009. Eso incluye los más de 150 kilómetros de playa de su contorno, en su mayoría de arena blanca y aguas de un color, el turquesa, que contrasta con este acabado naranja del nuevo Audi Q3 en su versión S-line Edition con el que afrontamos la siguiente ruta de las siete que tenemos planeadas por las Islas Canarias. Un entorno para poder comprobar los avances hechos por el SUV compacto en materia de confort y asistentes a la conducción.



Con el modo 'comfort' activado en el Audi drive select, el cambio S tronic de siete velocidades y el motor 2.0 TDI de 150 cv funcionan con enorme suavidad. Probado recientemente en el Seat Ateca, este propulsor tiene en su finura y su aquilatado consumo sus puntos fuertes, aunque en aceleración y lo que vulgarmente llamamos 'patada' -la entrega de par- nos sigue dejando fríos. Nada importante en un trayecto que invita a disfrutar del viaje con calma y de la forma más confortable.
Núcleo turístico del norte de la isla, al pueblo de Corralejo hay que disfrutarlo desde su paseo marítimo con vistas a la isla de Lobos y, en días medianamente claros, Lanzarote. Del noreste al noroeste tomando la FV-101 hacia la FV-109 que nos conduce a Lajares, un pequeño pueblo tomado por surferos y lleno de encanto. Lo dejamos atrás buscando la FV-10 que nos conduce a El Cotillo, otro exponente de la belleza de Fuerteventura y lo acogedor de sus pueblos y su gente.

Utilísimo también cuando de maniobrar por zonas más agrestes las cuatro cámaras del exterior que proporcionan una visión 360 a través de la pantalla multimedia para vigilar todo el entorno. Vía libre por tanto para poder desviarnos de la ruta que impone el negro asfalto para visitar el pequeño pueblo pesquero de Majanicho o dejar atrás El Cotillo para, bordeando su costa, disfrutar de las vistas de playas como la del Águila.

Nuestra ruta enfila la recta final por la FV-10 dejando atrás La Oliva y desviándonos ligeramente hacia Tindaya antes de visitar el Monumento a Unamuno que da la espalda a Montaña Quemada mirando a otra, la de la Muda. Cerramos el bucle siguiendo esta misma carretera por La Matilla, Tetir y hasta volver, de nuevo, a Puerto del Rosario.
El coche: una precisa puesta al día
Necesitaba el primer Q3 un reemplazo y esta segunda generación ha cubierto bien las costuras que el paso del tiempo había dejado a la vista. Más amplio en todas sus cotas, más espacioso en su interior y con un maletero de volumen variable, los asientos están hechos a prueba de trayectos largos, como el que nos lleva a cruzar Fuerteventura de punta a punta.También sus asistentes a la conducción, un terreno en el que el Q3 necesitaba urgentemente refuerzos y en el que se pone al día al hacerse de serie con el aviso de salida involuntaria de carril y el de frenada avanzado con observación del entorno (Pre Sense Front).
Su diseño también necesitaba un impulso y lo ha recibido con unos rasgos más precisos, más tajantes. Eso incluye la versión octogonal de la característica parrilla Audi, las tomas de aire laterales o las nuevas ópticas. En esta versión S-line Edition, además, el paragolpes y las barras longitudinales de techo en negro a juego con la parrilla, le dan un toque más exquisito.

Paradas recomendadas
- Parque Natural de las Dunas de Corralejo: Son nueve kilómetros salpimentados por pequeñas calas y grandes playas de arena muy fina en un entorno desértico de película. Tanto, que este pasado verano esta zona se convirtió en escenario natural para el rodaje de Wonder Woman. Otra superproducción, Han Solo: Una historia de Star Wars, eligió el Parque Natural de Jandía, al sur de la isla..

- El Cotillo: Cualquier ruta que termine con un atardecer en el pueblo de El Cotillo merece la pena, especialmente con vistas a la Playa del Castillo. Su costa está repleta de playas, pero una de las mejores es la de la Concha, que es especialmente tranquila por estar protegida por un arrecife natural. A la izquierda se va hacia el pueblo atravesando la zona de ‘Los Lagos’ y hacia la derecha se va hacia el faro del Tostón.

- Lajares: Como El Cotillo, el pequeño pueblo de Lajares irradia buen rollo y ambiente surfero. Los fines de semana de verano, su plaza es punto de encuentro de artesanos y músicos en un mercadillo que invita también a disfrutar de la gastronomía local, ya sea pescado, carne de cabra o los riquísimos quesos majoreros con denominación de origen. Lajares es una buena alternativa para aquellos que buscan un tipo de turismo alternativo, ya que hay una amplia oferta de casas de alquiler. Muy recomendable también aprovechar los caminos que bordean la carretera principal, la que lleva a Corralejo, para contemplar su paisaje de antiguos volcanes y si es en bicicleta o corriendo, mucho mejor.

- Montaña de Tindaya: Considerada sagrada por los antiguos aborígenes (que dejaron como vestigio más de trescientos grabados en forma de pie, esta montaña de 400 metros de altura es uno de los puntos más emblemáticos de Fuerteventura. Conviene desviarse desde la FV-10 y, a pie, tomar el sendero que, desde la cara suroeste de Tindaya, permite recorrerla. Es otro de esos muchos puntos de la isla que conviene ver, por los colores y matices que aportan a su paisaje, al amanecer o al atardecer.
