El nuevo DS9 se apropia del lujo y la sofisticación para plantar cara a las berlinas alemanas
La marca francesa apuesta por aumentar la sofisticación y las prestaciones en su buque insignia con una gama de versiones que arranca en los 54.032 euros
DS sigue en su dinámica de transmitir el lujo, la sofisticación y las nuevas propuestas tecnológicas sin perder de vista el glamur y la fuerza de un diseño elegante y funcional. Arrancaron, aunque a algunos no les gusta la referencia, heredando el DS5 lanzado por Citroën como buque insignia de la marca del doble chevrón cuando buscaban la diferenciación allá por 2011 (de hecho como submarca se creó en 2009).
Fue un bombazo de tal calibre que los responsables del grupo francés (osea, Carlos Tavares) vieron en la propuesta una línea de trabajo para el futuro respetando esencia de DS (el mítico modelo de la marca Citröen de 1955). En 2014 DS empezó a navegar en solitario pero proponiendo la quintaesencia del grupo PSA en cada uno de sus modelos. Y así es como llega hasta hoy, con el DS9, su buque insignia, un modelo capaz de ofrecer todo lo bueno y más sofisticado del grupo Stellantis (fruto de la reciente fusión entre PSA y FCA).

La gran estrella
El nuevo DS9 reafirma el combate en el segmento D con los grandes fabricantes alemanes, Audi, Mercedes-Benz y BMW, pero también m ete la cuña en el segmento E de las grandes berlinas. Sus dimensiones, tecnología y prestaciones le permiten esa licencia.Sus 4,91 metros de largo le sitúan en la cúspide del segmento D y con entrada en el E. Aunque la base del éxito la encontraremos en los 2,90 metros de distancia entre ejes que facilitan un espacio interior único y lleno de comodidad tanto para las plazas delanteras como traseras. De hecho, la marca lo propone como berlina de 4 plazas (aunque está homologado para 5 y en la plaza central trasera hay cinturón de seguridad). Dispone de un maletero de 510 litros de capacidad, entre los más grandes del segmento.

En el montante lateral trasero hay los llamados DS Cornets, dos elementos luminosos que se inspiran en los que llevaba la berlina DS de 1955 y que actúan como luces de posición, algo inédito en el segmento. Los tiradores de las puertas son escamoteables y forman un conjunto lateral totalmente liso.

Interior sofisticado
Por dentro lo primero que se percibe es la gran calidad de los materiales. El salpicadero está t otalmente forrado en cuero Nappa y el diseño de los asientos mantiene el estilo visto ya en modelos como el DS7 o DS3, confeccionados en forma de correa de reloj. El volante, en todas las versiones, está forrado en cuero. Los apoyacabezas de los asientos son regulables, y las plazas traseras también incorporan masaje, calefacción y ventilación. En el apoyabrazos central trasero hay dos tomas USB adicionales a las de la consola central.

Altas prestaciones
La gama del DS9 se ofrece con tres motorizaciones. Una h íbrida enchufable e-Tense de 225 CV (combinación del motor PureTech de 180 CV de gasolina y motor eléctrico de 110 CV), que permite una autonomía en modo eléctrico de 46 kilómetros. Otra propuesta es la del motor de gasolina PureTech de 225 CV. En el primer caso el precio se sitúa en los 55.631 euros (con el acabado tope de gama Rivoli + sale por 57.531 euros), mientras que en el segundo es de 54.032 euros. Ambas propuestas son muy interesantes en cuanto a prestaciones dinámicas.

Preparación de competición
Gracias a la apuesta por la Fórmula-E (que DS ya ha ganado dos años consecutivos), el DS9 introduce una tecnología heredada de la competición de la mano de DS Performance. Dispone de DS Active Scan Suspension que adapta y anticipa el funcionamiento de la amortiguación en función de la lectura de la carretera (a 150 metros de distancia) gracias a la cámara ubicada en la parte superior del parabrisas que escanea la carretera. La suspensión, otra joya de herencia DS.

Con el DS9 la marca enarbola la bandera del lujo, la sofisticación y las prestaciones. Se fabrica en China para todo el mundo (allí tiene un gran mercado). Próxima parada, el DS4.