¿Compensa comprar un coche híbrido enchufable?

Tomando como ejemplo el uso que hacen los dueños del Ford Kuga Plug-in Hybrid te mostramos si los PHEV son una buena compra

El Ford Kuga es el coche híbrido enchufable más vendido en toda Europa, con un volumen de ventas que supera en más del 28% al siguiente PHEV. Un éxito que se cimienta en su buena dualidad entre el uso eléctrico y térmico del coche, ya que ofrece una autonomía 100% eléctrica de 64 kilómetros, que se estira hasta los 88 km en ciclo urbano, gracias a su motor eléctrico de bajo consumo (14,8 kWh/100 km WLTP) y a una capaz batería de ion-litio de 14,4 kWh, mientras que un motor de combustión de cuatro cilindros y 2.5 litros, le permite afrontar largos recorridos como cualquier otro coche ‘normal’.

$!Ford Kuga Plug-in Hybrid

Ford ha recopilado los datos de uso de miles de usuarios de este vehículo para determinar si realmente sacan partido a su condición PHEV. Algunos compradores de un Plug-in Hybrid lo único que quieren es tener la etiqueta ‘0’ en su parabrisas para poder acceder al centro de las ciudades, ahorrándose el dinero que cuesta un eléctrico puro. Pero éstos no suelen exprimir las ventajas que supone tener un coche híbrido enchufable.

Pero este no es el caso del Kuga Plug-in Hybrid, ya que sus dueños están dispuestos a utilizar el coche en modo eléctrico tanto como les es posible. La distancia media anual recorrida por los usuarios de este Ford fue de algo más de 10.000 kilómetros, con unos 27 kilómetros de uso diario. El estudio también revela que los conductores del Kuga Plug-In Hybrid son partidarios de mantener su vehículo cargado, con 71 recargas cada 100 días de conducción de media, lo que supone que enchufan el coche a la red eléctrica cada 1,42 días. Y casi la mitad de las recargas tienen lugar durante la noche y el estado medio de carga al enchufar el coche era del 30%.

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Lo cierto es que en la investigación de Ford se reveló que existía todo tipo de usuarios, desde conductores que solo recargan su Kuga una vez a la semana porque no les hacía falta más, hasta los que lo hacen en más de diez ocasiones. El primer escenario es el de los conductores más urbanitas, que circulan con su Kuga Plug-In Hybrid en modo eléctrico la mayoría del tiempo y aprovechar al máximo la elevada autonomía eléctrica en conducción urbana, recargándolo solo una vez a la semana. Con ese tipo de uso, incluso se puede prescindir de un punto de carga privado y emplear cargadores públicos para efectuar las recargas.

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En el lado opuesto están los que viven en el extrarradio, lejos de su puesto de trabajo, y que utilizan el coche en modo eléctrico más de 100 kilómetros al día, puesto que lo cargan dos veces al día: una en su garaje y otra en la oficina. Además de hacerlo en casa los fines de semana. Estos ‘heavy users’ del Kuga en modo eléctrico podrían recorrer alrededor de 30.000 kilómetros anuales sin generar emisiones locales, como con un coche eléctrico; y disfrutar de la conducción híbrida cuando quieren realizar desplazamientos largos.

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Pero quizá el perfil más común es el de aquellos conductores que han acostumbrado a enchufar su coche cada noche, al igual que hacen con su teléfono móvil, para beneficiarse de las mejores tarifas de electricidad y disponer de la máxima carga cada mañana. Muchos de ellos se aprovechan de otra de las ventajas de un híbrido enchufable que, por su menor capacidad de batería en comparación con un eléctrico, no requiere de la instalación de un punto de carga en casa: en un enchufe doméstico convencional de 230 V solo emplea entre seis y seis horas y media en cargarse.