Mach-E GT, un Mustang purasangre
Por su potencia, pero sobre todo por su dinamismo, el Mach-E GT eléctrico puede considerarse un auténtico Mustang
Hubo quien al lanzar el Mustang Mach-E criticó que un modelo eléctrico y con carrocería crossover jamás podría pertenecer a la familia del ‘pony’. Pero ahora con la versión GT ya no hay excusas. Lo que se espera de un Mustang son sensaciones, y las que se experimentan a bordo del Mach-E GT son sencillamente extremas.
Este Mustang no ruge, no tiene un gran motor bajo su capó y no huele a gasolina -para eso ya está el Mach 1- pero os aseguramos que es capaz de ir tanto o más rápido que el resto de miembros de la familia. En la toma de contacto que hemos tenido con este modelo en carreteas croatas nos ha dejado sin aliento. Acelera como un auténtico obús, tiene una frenada brutal, y es mucho más ágil en curva de lo esperado pese a sus más de 2,3 toneladas. Si la autenticidad de un Mustang se midiese por el tamaño de la sonrisa en tu cara al bajarte del coche, éste estaría entre los icónicos de la marca.

Pero al igual que un gran poder conlleva una gran responsabilidad, una gran aceleración debe ir asociada a una igual capacidad de frenada. Por eso, este modelo cuenta en su equipamientio de serie con un equipo de frenos Brembo, con unos enormes discos ventilados de 385 mm y pinzas de cuatro pistones.

Estas ruedas ya aseguran un buen agarre sobre el asfalto, pero para mantener en todo momento el contacto con el suelo y a la vez mantener firme a la carrocería, el Mach-E GT disfruta de una suspensión adaptativa MagneRide especialmente calibrada para las carreteras europeas. Este sistema es capaz de controlar electrónicamente el fluido del interior del amortiguador para responder en tiempo real a las condiciones cambiantes de la carretera. La dureza también varía dependiendo del modo de conducción escogido.

Diseño del Ford Mustang Mach-E GT
El aspecto del Mustang Mach-E GT transmite su potencial a simple vista. Y es que las mayores tomas de aire fontales, la parrilla 3D en color negro brillante, al igual que el techo y los espejos retrovisores, los faldones más voluminosos y cercanos al suelo, los pasos de rueda en color de la carrocería, y las imponentes llantas de 20’’ con diseño específico que albergan las pinzas Brembo en color rojo, logran crear un conjunto imponente y sumamente deportivo. Además, esta versión cuenta con dos colores exclusivos: Azul Grabber y Cyber Orange.


Primera prueba del Mustang Mach-E GT
El Mach-E GT es más de lo que nos esperábamos. Sus cifras avanzaban que era rápido, pero no imaginábamos que fuese tan dinámico. Al margen de la apabullante aceleración que más o menos intuíamos al ver que hacía el 0 a 100 en 3,7 segundos, lo que más nos sorprendió de este coche fue su capacidad de frenada. Es increíble como los Brembo son capaces de detener a este cohete de más de 2,3 toneladas. Pero en lo mejor de este modelo también encontramos su mayor hándicap. Y es que a no ser que lleves el modo de conducción más deportivo, la función One Pedal, o el cambio L, para gozar en los tres de una mayor retención en la frenada regenerativa, existe una ligera descompensación entre la frenada electrónica y la física. En los modos Whisper y Active el coche frena poco con la regeneración, pero cuando entran en acción los frenos Brembo existe un evidente refuerzo de la frenada, que hace que la maniobra sea claramente en dos etapas. En cambio, en el modo Untame y Untamed Plus, se fuerza al máximo la retención, con lo que cuando las pinzas comienzan a morder los discos no hay casi variación. Pero sea como sea, el Mach-E GT frena una barbaridad, lo que permite apurar al máximo las entradas a curva, y por tanto ir más rápido que en cualquiera de sus hermanos.

Hasta 500 km de autonomía
Pese a todo este despliegue dinámico, el Mach-E GT no deja de ser un eficiente modelo eléctrico, que gracias a unas baterías de 88 kWh puede recorrer hasta 500 km con una sola carga, lo que es más que suficiente para el día a día, e incluso para afrontar con garantías un viaje de largo recorrido. En este último aspecto la carga rápida es crucial y el GT permite cargas de hasta 150 kW, para ganar 99 km de autonomía en aproximadamente 10 minutos, o cargar del 10% hasta el 80% de en aproximadamente 45 minutos. En realidad, la batería del Mach-E tiene una capacidad de 99 kWh, aunque ahora trabaje a 88 kWh, y en la presentación nos avanzaron que para primavera de 2022 la capacidad de la baría se ampliará a 91 kWh para ampliar su capacidad y autonomía.

“El dinamismo del Mach-E GT transmite nuevas sensaciones”
Nuestro compañero Xavier Pérez, responsable del área de motor en El Periódico y miembro del jurado de Car Of The Year ( COTY), también quedó sorprendido con el dinamismo del Mustang Mach-E GT. “En una primera toma de contacto es un coche que ofrece unas sensaciones superiores de entrada a su hermano menor. No tanto en la primera aceleración sino en el dinamismo que transmite nuevas sensaciones. Traza con mayor precisión las curvas y no transmite una impresión de mucho peso (que lo tiene) respecto al modelo convencional. Es muy estable en el paso por curva y en el modo más deportivo ofrece una muy buena relación velocidad-seguridad-estabilidad”.

“Por dentro nos permite trabajar en los modos de conducción de forma sencilla, aunque pasando por su gran pantalla de 15 pulgadas. Se echa de menos manejarlo desde el volante. Los asientos los he percibido más cómodos y recogen mucho mejor la zona lumbar. Ideal si le piensas exigir. Es de los mejores del segmento aunque sin llegar a los que ofrece un Audi e-tron GT, por ejemplo. Todo el sistema de infoentretenimiento es fácil de manejar, intuitivo. Se echa de menos un head-up display, como hay en la mayoría de sus competidores”, añade.
Finalmente, analiza las plazas traseras, “en las que siempre hay que sentarse. Hay espacio suficiente para viajar aunque las rodillas en la gente de altura quedan algo elevadas por la propia forma plana del piso (es lo que tiene la plataforma eléctrica) y en un desplazamiento largo puede resultar una posición incómoda”.