Prueba del Honda HR-V, un SUV con consumos de compacto

La propulsión e:HEV destaca por el uso del motor eléctrico en casi todas las situaciones, usando solo el de combustión cuando es más eficiente.

Honda lanzó el nuevo HR-V en España a principios de este año como una clara declaración de inversiones de lo que iba a ser este año, en el que han electrificado la totalidad de su gama. Con la tercera generación de su SUV de tamaño medio, la firma japonesa espera llamar la atención por su nuevo diseño, completamente renovado respecto a su predecesor, y por su motorización e:HEV híbrida convencional.

El diseño, más limpio, moderno y deportivo, va a gustos, pero su motorización e:HEV es probablemente uno de los puntos fuertes de la gama de Honda en estos momentos. La marca propone una tecnología en la que el motor eléctrico es el encargado de propulsar las ruedas en casi todos los casos, dejando el motor de combustión para cargar la batería y para propulsar al coche entre los 80 y los 120 km/h, el punto en el que es más eficiente.

En la prueba, esta tecnología nos sorprendió por la cantidad de kilómetros que realiza en modo 100% eléctrico, pese a que su batería es muy pequeña, con lo que eso implica a nivel de suavidad y comodidad. El punto negativo es la transmisión variable, ruidosa y poco efectiva al exigirle acción, pero en general la sensación es de confort y suavidad gracias también a un chasis muy equilibrado entre la estabilidad y el filtrado de los baches.

Trasera del Honda HR-V | Honda
Trasera del Honda HR-V | Honda
La aceleración del nuevo HR-V es sutil pero potente y muy lineal pero podría mejorar su recuperación, penalizada por una transmisión pensada para la ciudad. En total fueron casi 500 kilómetros los recorridos con un consumo de 5,1 litros cada 100 kilómetros, medio litro menos que el anunciado por la marca. Cuenta con tres modos de conducción: Sport, Normal y Eco, con pocas diferencias entre ellos.

Mejora tecnológica

La sensación de confort no la aporta solo el motor, sino también la evolución de su interior, que presenta un diseño más sencillo, basado en las líneas rectas, con una pantalla central táctil para el sistema de infoentretenimiento y un cuadro de instrumentos mixto, con tacómetro analógico y una pantalla TFT para otra información. Si bien supone una clara mejora respecto a su predecesor, el sistema operativo peca de poco intuitivo, aunque su respuesta no es mala, y no tiene navegador, que puede sustituirse con Apple CarPlay y Android Auto. El resto de controles y sistemas, como la climatización, se controlan de forma sencilla mediante los controles físicos repartidos por todo el habitáculo.

Interior del Honda HR-V | Honda
Interior del Honda HR-V | Honda
La posición de conducción es elevada y se nota el trabajo de Honda con el pilar A y los retrovisores laterales para maximizar la visibilidad, otro de sus puntos fuertes. Los asientos delanteros son cómodos y la banqueta trasera ofrece una amplitud correcta. Su punto flaco en cuanto a espacio es el maletero, que con 335 litros no es de los más grandes del segmento.

Lo mejor: confort, motorización, consumos.

Lo peor: transmisión, sistema de infoentretenimiento, maletero.

El Honda HR-V se perfila así como un SUV a tener en cuenta para los que busquen la tan preciada etiqueta ‘ECO’ en un coche práctico, cómodo y eficiente, con un consumo contenido que se agradece en estos momentos de precios disparados. Parte desde los 32.060 euros.