Elon Musk puede dejar Tesla tras la compra de Twitter
Los inversores temen que Musk financie la compra de Twitter con acciones de Tesla y que la marca de coches haya dejado de motivarle.
En apenas 20 días, Elon Musk volvió a sacudir el mundo con la ‘Operación Twitter’. Entre el 4 de abril y el 25 de abril, el sudafricano tuvo tiempo de comprar casi un 10% de la red social, aceptar entrar en su junta de administración, rechazar el puesto, presentar una oferta por la totalidad de la empresa, que fue rechazada, y una contraoferta de 43.000 millones de euros que fue aceptada, arrancando un proceso de adquisición que se prevé largo y complicado. Desde el 25 de abril, han abundado las noticias sobre Musk y sus intenciones con Twitter pero no se ha escrito demasiado sobre una de las consecuencias inmediatas de la operación: en dos semanas, Tesla ha perdido 218.800 millones de dólares.
Estas pérdidas son la consecuencia de una depreciación de sus acciones del 21,15% desde el 25 de abril. Hace dos semanas, Tesla valía más de un billón de dólares, ahora 815.500 millones. Estas pérdidas se han acentuado por situaciones imprevistas como el parón de la planta de Shanghái por el Covid-19, pero también por la reacción de los inversores a la oferta por Twitter y a cada noticia que sale sobre Musk, su consejero delegado, y la red social. Cada publicación sobre el tema es un veneno que causa pérdidas milmillonarias para Tesla -en el momento de la redacción de este artículo sus acciones caen un 9%- y alimenta las especulaciones sobre el desinterés del sudafricano en la firma automovilística, una falta de motivación que podría incluso hacer que se replanteara su posición en la marca.

Financiar la compra de Twitter con Tesla
Según Elisabet Ruiz-Dotras, profesora de Estudios de Economía y Empresa de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), una de las principales causas de esta sangría es la incertidumbre que genera el no saber de dónde sacará Elon Musk los 43.000 millones para comprar Twitter. “Él quiere que Twitter sea una empresa privada, que deje de cotizar, algo para lo que tendría que comprar todas sus acciones”, dice Ruiz-Dotras, que añade que “Elon es muy rico, pero su dinero no es líquido, sino que lo tiene en forma de empresas”.En ese sentido, la profesora de la UOC reconoce a Tesla y SpaceX como los principales negocios de Musk pero asegura que la aeroespacial “tiene un capital muy comprometido y es el sueño de toda la vida de Musk, una batalla personal, poner un hombre en Marte”. Los inversores tienen miedo, cree Elisabet Ruiz-Dotras, de que “Tesla ya no motive a Elon porque ya ha conseguido la mayoría de sus objetivos”.
Ismael El-Qudsi, CEO de Internet República, añade otra teoría. “Por muy innovador y polifacético que sea Elon, el problema es sumar empresas. Tiene Tesla, Neuralink, SpaceX, The Boring Company y a veces saca inventos como el lanzallamas que vendió hace unos años. Tiene cuatro o cinco compañías multimillonarias y su atención y su tiempo no es ilimitado”, dice El-Qudsi. “El inversor está castigando la compra no por lo que diga o deje de decir Musk, sino porque sus horas como CEO de Tesla valen mucho dinero”, añade antes de asegurar que “si en vez de Twitter fuera otra empresa le hubieran castigado igual”. “Para lo bueno o para lo malo Tesla es Elon Musk y todas estas noticias han eclipsado el gran rendimiento de ventas de la marca, los nuevos acuerdos y los buenos resultados económicos”, acaba.

¿Podría vender Tesla?
Si de verdad Tesla ha dejado de motivar a Musk, Ruiz-Dotras se pregunta “¿Por qué no va a vender Elon Musk gran parte de Tesla?”. “Es capaz de hacerlo, como ya dejó PayPal una vez creado. A él le da igual. Tesla es un objetivo cumplido”, argumenta. “El mercado refleja esta incertidumbre. El no saber qué estrategia va a seguir. Si yo tuviera que apostar diría que sacará el dinero de Tesla”.
