Toyota apuesta más por el hidrógeno con el nuevo Mirai
La marca japonesa estrena plataforma en el modelo, lo hace más largo, se pasa a la tracción trasera, es más potente (28 CV más) y mejora la autonomía con 650 kilómetros gracias a un tanque más de hidrógeno y mejoras en las baterías
La segunda generación del Toyota Mirai ya está aquí. Se trata de la mejor oferta de la marca japonesa en materia de electrificación... con hidrógeno. En un encuentro que la marca nos reservó a los jurados del Car Of The Year (presenta candidatura a la short list de 2021), Toyota se mostró nuevamente dispuesta a asumir el reto de popularizar la energía de la pila de combustible, ofreciendo un modelo mucho más agradable a la vista en el planteamiento estético, y con un nivel de prestaciones excelente.
La marca mantiene su apuesta por el concepto sedán, un segmento que poco a poco va retrocediendo en Europa pero que sigue contando con un buen número de adeptos. No olvidemos que el Mirai es un concepto global, la base del futuro para una gama de pila de combustible.

Baterías mejoradas
El sistema del bloque de la pila de combustible se ha rediseñado completamente especialmente para esta nueva plataforma GA-L, consiguiendo una importante reducción de peso y dimensiones de sus principales componentes. Incorpora más celdas (370 en lugar de 330), incrementando su potencia hasta los 128 kW. Su funcionamiento permite temperaturas de hasta -30 grados.

El reparto de pesos a los dos ejes supone un éxito en ese aspecto. El conjunto de la pila de combustible se ha movido de la parte inferior hasta la zona delantera (habilitando con ello más espacio para los ocupantes).

Más largo y más bajo
Estéticamente su diseño ha evolucionado para complementar los trabajos de mejora en eficiencia y autonomía. En cuanto a dimensiones, el nuevo Mirai gana en longitud con 4,975 metros (gracias a haberse alargado 85 milímetros el voladizo trasero).

La nueva plataforma admite una suspensión delantera y trasera multilink, sustituyendo la anterior McPherson. Es más firme y ofrece unas mejores reacciones dinámicas. También permite incorporar llantas de 19 o 20 pulgadas, con neumáticos de 235/55 R19 o 245/45 R20.
Mayor potencia
Mecánicamente el motor entrega 134 kW (182 CV) de potencia con un par máximo de 300 Nm. Con ello gana 28 CV respecto a la anterior propuesta del modelo de hidrógeno de Toyota. Además, la tracción es trasera, contrariamente a lo que sucedía en la anterior generación. Ofrece frenos con discos ventilados en ambos ejes y la velocidad máxima es de 175 kilómetros por hora.

