Google Green Light, la inteligencia artificial al servicio del tráfico urbano

Esta iniciativa mejora el tráfico y reduce la contaminación en las grandes ciudades

El tráfico rodado es el responsable de una cantidad significativa de emisiones de gases de efecto invernadero en las grandes ciudades. Esto es especialmente problemático en las intersecciones de los núcleos urbanos, donde la mitad de las emisiones provienen de los vehículos que aceleran después de detenerse. A pesar de que el tráfico con paradas y arranques es inevitable, parte de él se puede prevenir con la optimización de los semáforos. Y es en este contexto en el que nace Google Green Light, una iniciativa desarrollada por Google Research que empela la inteligencia artificial y Google Maps para optimizar el funcionamiento de los semáforos en las grandes ciudades.

¿Qué es Google Green Light?

Google Green Light es un proyecto que tiene como objetivo mejorar el tráfico y reducir la emisiones de gases de efecto invernadero en los núcleos urbanos. Esta iniciativa se vale de la inteligencia artificial y Google Maps para modelar patrones de tráfico, hacer recomendaciones inteligentes y perfeccionar el flujo de circulación, reduciendo el número de paradas y arranques.

¿Cómo funciona Google Green Light?

En primer lugar, Google Green Light debe comprender la intersección. Para ello, aprovechando los datos que Google Maps lleva recogiendo desde hace décadas para mapear ciudades en todo el mundo, el sistema infiere los parámetros existentes de los semáforos: la duración del ciclo, el tiempo de transición, la coordinación y operación de los sensores, etc.

A continuación, se miden las tendencias de tráfico. Es decir, se crea un modelo para comprender cómo fluye el tráfico a través de la intersección, lo que ayuda a conocer los patrones de tráfico típicos (incluyendo los patrones de arranque y parada), los tiempos de espera promedio en un semáforo, la coordinación entre intersecciones adyacentes y cómo los planes de los semáforos cambian a lo largo del día.

$!un semáforo en verde

El tercer paso consiste en identificar posibles ajustes en la sincronización de los semáforos utilizando inteligencia artificial. Dichos ajustes se comparten como recomendaciones prácticas con los ingenieros de tránsito de la ciudad para que las revisen, aprueben e implementen con facilidad, empleando las políticas y herramientas existentes en la ciudad.

Por último, se analiza el impacto de las medidas en los patrones de tráfico. Acto seguido, se calcula el impacto climático de dichos cambios y se comparten los datos con la ciudad asociada.

Implementación de Google Green Light

De momento, Google Green Light está disponible en 70 intersecciones en doce ciudades de todo el mundo, desde Bangalore (India) hasta Seattle (Estados Unidos), Hamburgo (Alemania) y Río de Janeiro (Brasil). Según la plataforma, en estas intersecciones la posibilidad de ahorro de combustible y emisiones es de hasta 30 millones de viajes en automóvil al mes.