Sigue estos consejos si debes conducir con el temporal de lluvia y nieve

Te mostramos cómo debes conducir con lluvia intensa y cómo montar las cadenas de nieve

Ante un el temporal de lluvia, nieve y frío polar como el que se está extendiendo por toda España, las carretas se convierten en lugares sumamente peligrosos ya que las condiciones de conducción se complican exponencialmente.

Ante situaciones climáticas tan adversas como las actuales, lo más recomendable es evitar conducir en la medida de lo posible, o informase bien de qué carreteras son transitables. Pero en el caso de verse obligado a hacerlo, hay que seguir unas pautas para intentar viajar de una forma segura, sobre todo en aquellos lugares donde la borrasca azota con más fuerza.

Cómo conducir con lluvia intensa

Nunca hay que coger el coche cuando la lluvia impida disfrutar de una buena visibilidad. Y si el aguacero ya nos pilla en el coche, hay que parar y esperar a que se suavice la tormenta. Si se detiene la marcha, el conductor y los pasajeros se deben quedar dentro del vehículo en una zona segura que no entorpezca al resto de usuarios de la vía.

$!Cómo conducir con lluvia intensa

Si se tiene suficiente visibilidad, o no se puede parar, lo que hay que hacer siempre es reducir la velocidad. De hecho, a 100 km/h un pequeño charco de tres centímetros de profundidad basta para que se produzca aquaplaning. El mismo charco, a 30 km/h, solo produce una leve salpicadura. Y en cualquier caso lo que hay que asegurarse es de tener unos neumáticos en buen estado para que puedan evacuar el agua de forma efectiva y nos concedan una mayor adherencia sobre el asfalto.

Además de rodar más lentos, hay que ampliar la distancia de seguridad, dejando más margen de maniobra ante posibles frenazos. Cabe recordar que a 120 km/h una frenada a fondo se produce a 120 metros si está mojado y a 300 si hay nieve.

$!El aquiaplaning es de los fenómenos más peligrosos

Finalmente hay que recordar que ante una intensa cortina de agua, es necesario encender las luces para que el coche sea visible. En condiciones adversas la visibilidad se reduce y, asimismo, los coches, sobre todo de colores grises y oscuros, pueden pasar desapercibidos.

Cómo montar las cadenas de nieve

Las recomendaciones para conducir con nieve en la calzada son similares a las de la lluvia, pero extremando todavía más las precauciones. Además de reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad, hay que suavizar las maniobras, para no perder el control del vehículo y minimizar los daños en caso de accidente. A menos de tres grados se pueden formar placas de hielo en la carretera, haciendo ingobernable la dirección.

Si llega un punto en el que hay tanta nieve que el coche no avanza o no responde a nuestras indicaciones, será necesario montar las cadenas de nieve en las ruedas. En los coches de tracción delantera, las cadenas deben colocarse en las ruedas del eje frontal; en los vehículos de tracción trasera, se situarán en las ruedas posteriores; y en los coches con tracción total (4×4), habrá que seguir las indicaciones del fabricante para no dañar el sistema, pero por lo general se suelen colocar en el eje delantero.

$!Colocación de cadenas de nieve

Una vez tenemos claro en qué ruedas debemos colocar las cadenas de nieve, lo siguiente será proceder a su montaje. Si bien cada fabricante indicará cómo hacerlo, por norma general basta con seguir estos sencillos pasos:

  • Estira la cadena en el suelo, coge uno de sus extremos y pásalo por detrás de la rueda.
  • Coge los extremos y cierra el aro por la parte trasera de la rueda.
  • Pasa los eslabones por encima de la rueda de modo que asomen todas las cadenas.
  • Une los dos apéndices de la parte superior.
  • Introduce la cadena que recorre la banda de rodadura por el surco central.
  • Pasa el tensor inferior y apriétalo de modo que se fije la sujeción.
  • Asegura la cadena tensora con sus distintos anclajes. Para esto existen varios métodos, dependiendo del fabricante.

Estos pasos se deben seguir en el caso de montar cadenas metálicas, que son las más utilizadas por su duración y eficacia, aunque pueden resultar las más complicadas de poner. Las cadenas semiautomáticas son más caras pero gracias a un soporte instalado en la llanta se acoplan con gran rapidez. Finalmente, las fundas textiles son muy fáciles de montar, pero no son tan efectivas ante grandes acumulaciones de nieve y sobre todo si hay hielo en la carretera, ya que no lo puede partir como hacen las cadenas metálicas.