Cisco abrirá en Barcelona su primer centro de diseño de chips de la UE

La tecnológica estadounidense llega a un acuerdo con el Gobierno para que la apertura se cofinancie con el PERTE de los microchips

Las reuniones que mantuvo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el foro económico de Davos acaban de dar su segundo gran fruto: igual que anunció Intel a finales de mayo, Cisco también se decanta por España para abrir su primer centro de diseño de chips de la Unión Europea. La tecnológica estadounidense ha confirmado este jueves formalmente a Sánchez que su intención es abrirlo en Barcelona: el espacio se ubicará en Ca l’Alier, una antigua fábrica en el barrio del Poblenou donde la compañía tiene ya un centro de innovación que trabaja en soluciones de movilidad o ciberseguridad.

Según un comunicado posterior a un encuentro entre el líder del Ejecutivo y el presidente y consejero delegado de Cisco, Chuck Robbins, el acuerdo es que el Gobierno cofinancie esta apertura. Lo hará a través del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica de Microelectrónica y Semiconductores, el conocido popularmente como PERTE de los microchips, uno de los paquetes con que el Gobierno pretende articular parte de los fondos europeos.

De todos modos, y si bien en el caso de Intel se explicó abiertamente que el proyecto suponía invertir 200 millones de euros a cada una de las dos partes, en este caso, ni Cisco ni el Gobierno han ofrecido cifras. Desde la tecnológica aclaran, en cualquier caso, que no suelen hacerlo.

“El anuncio de hoy refuerza el compromiso de Cisco de apoyar el ecosistema digital en España y en toda Europa”, contextualiza Robbins en el comunicado. “Los semiconductores son esenciales para la innovación, y nuestros avances en este campo ayudan a superar las limitaciones de rendimiento, económicas y de consumo de energía de la infraestructura actual”, prosigue el mismo directivo. “Cisco está encantado de asumir un papel activo en el tratamiento de los suministros de semiconductores con el desarrollo de este centro de diseño”, remata.

Dicho por ella misma, el objetivo global de esta compañía especializada en la fabricación de equipos de telecomunicaciones es habilitar una cadena de suministro global de semiconductores “fiable, escalable y sostenible”. “El centro pretende aportar el conocimiento y la experiencia de Cisco para contribuir al crecimiento del ecosistema europeo de chips”, completa el comunicado, en el que se alinea esta meta de la empresa con uno de los grandes cometidos de la Unión Europea: reforzar su posición en este sector estableciendo un mercado en el que convivan compañías que trabajen en cualquier parte de la cadena de fabricación de chips.

La carrera española

“España va camino de convertirse en uno de los actores clave en lograr el objetivo de la Unión Europa de disponer del 20% del mercado mundial de los chips de cara a 2030”, asegura, en este sentido, Pedro Sánchez. “Hemos aprobado el PERTE de microchips y contamos con la hoja de ruta, las reformas y los incentivos para atraer el talento y consolidar el actual ecosistema español”, ha añadido el presidente del Gobierno en otro comunicado, en el que también menciona la ley de Startups como uno de los alicientes españoles para el sector.

“La apuesta de empresas como Cisco ayudará a reforzar nuestro ecosistema de innovación y a estar a la vanguardia del progreso tecnológico, industrial y social”, ha completado el líder socialista.

De hecho, el Gobierno ha recordado a raíz del anuncio que una de sus grandes prioridades es convertirse en un referente global en este ámbito. Ya lo explicó cuando aprobó este PERTE, el paquete con mayor dotación económica de los que ha puesto en marcha la administración pública hasta la fecha (12.000 millones de euros), y al frente del cual ha colocado, por cierto, a Jaime Martorell Suárez, un experto en el sector de la microelectrónica y las telecomunicaciones nacido en Barcelona, pero con amplia experiencia en Silicon Valley.

Elemento crucial ante la guerra en Ucrania

“Se trata del proyecto más ambicioso del Plan de Recuperación por su impacto transformador para la industria y su contribución a reforzar la autonomía estratégica de España y de la Unión Europea en materia tecnológica, un elemento crucial ante la situación en Rusia y Ucrania”, contextualiza hoy de nuevo el equipo de presidencia.

El objetivo de todos estos acuerdos, en definitiva, es aventajar a España en esta carrera por cubrir todas las fases de producción de los semiconductores, “sector clave para el tejido industrial español en áreas como la automoción, el aeroespacial, el equipamiento sanitario, las telecomunicaciones, la producción de energía o la automatización industrial”.