Ford se independiza de Volkswagen para su electrificación

Tras los dos SUV eléctricos que Ford lanzará con la plataforma MEB del grupo alemán, la marca prevé desarrollar sus propias arquitecturas para coches eléctricos.

Las relaciones entre Ford y Volkswagen son excelentes. Tanto, que durante los últimos años se han anunciado colaboraciones en varios segmentos y tecnologías que han permitido que ambas avancen en sus puntos flacos sin invertir cantidades excesivas. Son ejemplos los dos coches eléctricos que la estadounidense lanzará en Europa desarrollados sobre la plataforma MEB del grupo alemán. También lo es el nuevo Volkswagen Amarok, el pick-up creado sobre la base del Ford Ranger. No obstante, según las últimas informaciones, esta cooperación se reducirá significativamente durante los próximos años.

De los dos Ford eléctricos MEB que llegarán antes de 2024 -ambos producidos en Colonia, Alemania-, uno será, ya confirmado, un SUV compacto, mientas que el otro se espera que sea otro todocamino, pero esta vez de corte más deportivo. Pese a las grandes relaciones entre ambas compañías, parece que estos serán los únicos eléctricos de Ford que se valdrán de la arquitectura alemana, según ha confirmado Martin Sander, director de desarrollo de coches eléctricos de Ford en Europa, al rotativo alemán Automobilwoche.

Una plataforma propia para Valencia

Ford invertirá 2.000 millones de euros para adaptar su planta alemana para la producción de coches eléctricos basados en la plataforma MEB. El primer SUV se presentará este mismo año, en marzo, y el segundo se empezará a producir en 2024. Ambos vehículos, así como la versión eléctrica del Puma, también confirmada, deben servir para complementar al Mustang Mach-E y a futuros vehículos eléctricos y para que Ford alcance su objetivo de vender 600.000 eléctricos al año en Europa para 2026.

No obstante, no serán los únicos eléctricos en su gama. Más allá de los vehículos comerciales eléctricos, Ford espera lanzar, más allá de 2025, nuevos eléctricos que se producirán en Almussafes, Valencia, a partir de una plataforma específica para eléctricos de nueva creación y desarrollada internamente por Ford. En el momento de la adjudicación de la plataforma a la planta española se dijo que serían dos coches eléctricos, aunque Sander ha admitido en el medio alemán que “de momento, sin embargo, no se ha decidido cuándo ocurrirá [el inicio de su producción] ni qué modelos produciremos ahí”.

Tecnología propia

Sander también ha explicado que los nuevos eléctricos producidos en Valencia usarán un nuevo softeware desarrollado por la marca con asistentes avanzados a la conducción. Con esta confirmación, la cooperación entre Volkswagen y Ford parece estar llegando a su fin. Cabe recordar que uno de sus proyectos más ambiciosos, Argo AI, una división de tecnología y sistemas autónomos para los coches del futuro de ambas marcas, echó el cierre el año pasado.

Ford sigue así dando forma a su futura gama europea, que recibirá tres coches eléctricos hasta 2024 y nuevos lanzamientos posteriormente para, en 2030, ser una firma 100% eléctrica en el Viejo Continente.