Tan sólo 200 cruceros contaminan más que 1.000 millones de coches

Transport & Environment evidencia el injusto trato que recibe el sector automovilístico frente al de los cruceros

El coche es el enemigo público número uno en todo esto del cambio climático. Todas las críticas se dirigen hacia ellos, y la ley es tan restrictiva con sus emisiones, que ha obligado al sector a transformarse de manera precipitada hacia la electrificación, con nefastas consecuencias: tanto para el mercado, al descender las ventas; como para el usuario, al reducirse la oferta de los accesibles modelos de combustión.

Pero la realidad es que existen medios de transporte mucho más perjudiciales para el medio ambiente que el automóvil. Según el último estudio de Transport & Environment, los 218 cruceros europeos emitieron la misma cantidad de óxidos de azufre (SOx) que 1.000 millones de coches. Y todo ello pese A pese al límite máximo de azufre marcado en 2020 por las autoridades, que son claramente más laxas que las que someten al mercado automovilístico.

$!Gran crucero

El Mediterráneo se lleva la peor parte de la contaminación por cruceros, y concretamente Barcelona fue el puerto más contaminado de toda Europa el año pasado, seguido de Civitavecchia, puerto costero al noroeste de Roma, y el puerto ateniense del Pireo. En Barcelona, los cruceros emitieron casi tres veces más SOx que todos los coches de la ciudad juntos. Aún así, los límites de SOx para los coches en Europa son 100 veces más estrictos que los de los barcos.

Según el informe de Transport & Environment, los buques de la compañía MSC Cruceros emitieron casi tanto SOx como todos los vehículos de pasajeros de Europa. Contabilizando todas sus filiales, el grupo Carnival fue el que más contaminó. Por ello, operadores de cruceros como MSC están invirtiendo en gas fósil (GNL) como alternativa más limpia al combustible tradicional. En lo que va de año, más del 40% de los cruceros encargados han sido propulsados por GNL.

$!Dos cruceros atracados en el puerto

Una mediad más drástica para reducir las consecuencias medioambientales de los cruceros es la tomada por Venecia, que prohibió atracar a los grandes cruceros en su puerto en 2021. Las emisiones de SOx se redujeron alrededor de un 80 % al año siguiente. De igual modo, Baleares limitó a tres la llegada de cruceros a sus puertos, ya que el puerto de Palma de Mallorca es el cuarto más perjudicado de Europa por los grandes buques turísticos.

Pese a quedar demostrado que los cruceros contaminan mucho más que los coches, resulta complicado acotar este segmento, ya que ofrece grandes beneficios económicos. Sólo en España, durante en el año 2019, los cruceros supusieron una facturación de 6.000 millones de euros, lo que supuso unos 2.800 millones de euros para el PIB nacional. Si hablamos de personas, se contó ese año con 10,6 millones de cruceristas, 50.000 personas empeladas en el sector. Cifras imponentes, pero irrisorias al lado de las del sector automovilístico, que por el contrario es mucho más castigado por las autoridades que pretenden preservar el medio ambiente.