Tesla ganó 3.361 millones de euros el tercer trimestre

La incertidumbre económica y las dificultades para dar salida a toda su producción provocan dudas en los inversores y una caída del 5% en bolsa.

Tesla ganó 3.290 millones de dólares (3.361 millones de euros) el pasado trimestre, su segunda mejor cifra histórica después de la del primer trimestre de este año, pero sus acciones cayeron más de un 5% tras el cierre del mercado.

Ni siquiera superar las expectativas de ganancias han permitido que Tesla se revalorice. La explicación pasa por tres motivos. Primero, sus ingresos, de 21.450 millones de dólares, se quedaron por debajo de los 21.960 millones que esperaban los analistas. Segundo, sus entregas, 343.830 unidades en el trimestre, también cifra histórica pero, de nuevo, por debajo de lo esperado.

Y tercero, el plan de Tesla pasa por que sus ventas y entregas crezcan exponencialmente año a año para, según ambiciona Elon Musk, consejero delegado de la marca, vender entre 10 y 20 millones de coches al año a principios de década. Para ello, no solo debe crecer la demanda, sino también el ritmo productivo y la capacidad de entregar dichas unidades a los clientes. Mientras desde la marca no sufren por la demanda ni por la producción -de momento- sí creen que van a tener más problemas con las entregas, contratiempos que incluso podrían evitar que la marca cumpla con sus objetivos de ventas este año.

Demanda y producción

En ese sentido, Elon Musk confirmó durante la presentación de los resultados económicos que la compañía no sufre en absoluto pro la demanda. “No puedo enfatizar los suficiente la gran demanda que tenemos para el cuarto trimestre. Esperamos vender cada coche que produzcamos durante todo el futuro que podemos prever”.

Desde GlobalData, una compañía de análisis de datos, Amalia Maiden, analista, no duda sobre las palabras de Musk pero sí asegura que “la demanda acelerará, pero a un menor ritmo” a partir de ahora. “La recesión y la inflación impactarán a la gran mayoría de industrias. Para la mayoría de clientes, será difícil justificar el gasto en un coche de Tesla”.

$!Elon Musk en la factoría de Berlín.

En cuanto a la producción, Musk espera que crezca alrededor de un 50% cada año a medio plazo, satisfaciendo sus planes y los de sus inversores y lo que significaría todo un hito en el contexto actual de inflación, escasez de chips y componentes y las futuros y previsibles problemas de abastecimiento de baterías.

Sobre este tema, Daniel Clarke, también analista de GlobalData, explica que Tesla “apostó pronto por la integración de la batería en sus cadenas de suministro, por el mercado chino, la automatización industrial, la Inteligencia Artificial, los coches autónomos y las gigafactorías” y que, por eso, “durante los próximos años, mientras otros lidian con los cuellos de botella de sus cadenas de suministro, esta estrategia continuará marcando la diferencia ante sus rivales”.

Clarke admite, no obstante, que la dependencia del mercado chino es “una potencial piedra en el camino para Tesla”. “Mientras crece la rivalidad geopolítica entre Estados Unidos y China, los ejecutivos de Tesla esperarán con miedo a que la compañía no se quede atrapada en el fuego cruzado”. Todo, dice, “mientras ve por el retrovisor como se le acerca BYD -marca china-”. Cabe recordar que Tesla es la única marca de coches que puede producir en China sin asociarse con una firma local.

Problema con las entregas

Por todo esto, los inversores no están del todo tranquilos. Parece que Tesla tiene controlada la situación, pero hay demasiados factores externos que podrían afectar sus planes, sobre todo desde el frente chino.

Lo que sí les preocupa, y mucho, es la capacidad de la marca de entregar todo lo que produce, porque esto podría dar al traste con sus planes de crecimiento de ventas y, por ende, podría afectar negativamente al margen operativo de la marca. Elon Musk ya se ha manifestado sobre ello en varias ocasiones. Al ritmo actual de producción, “las factorías están funcionando a máxima velocidad y estamos entregando cada coche que fabricamos para mantener los márgenes operativos -del 27,9% para la división de automóviles el tercer trimestre-“, explicó Musk.

Sin embargo, mientras la demanda crece y Tesla invierte en sus fábricas para producir más, están surgiendo problemas de transporte -principalmente derivados del incremento del precio del mismo- que, según ha admitido la compañía, evitarán que cumpla su objetivo de incrementar en un 50% sus entregas este año respecto al pasado. Estos problemas ya causaron que el tercer trimestre se produjeran 22.000 unidades más de las que se entregaron, tendencia que irá a más este trimestre.

Tesla cayó alrededor de un 5% en las ‘after hours’ tras el cierre del mercado. Las cifras presentadas son sólidas, pero alimentan la incertidumbre y las dudas de los inversores. Habrá que esperar hasta la apertura este jueves para ver el impacto real de estos resultados. Según Bloomberg, Tesla ha caído un 37% en bolsa este año, sobre todo a raíz de la compra de Twitter por parte de Musk.