Toyota cierra definitivamente su planta de Rusia

Toyota prescindirá de cerca de 2.000 de los 2.350 empleados de los que disponía en Rusia, dejando los necesarios para mantener el servicio a los conductores actuales de la marca.

Toyota ha tomado la decisión de cerrar definitivamente su planta de Rusia, ubicada en la ciudad de San Petesburgo. La compañía japonesa podría incluso vender las instalaciones, en las que producía hasta marzo unidades del SUV RAV4 y de la berlina Camry. Como tanta otras compañías internacionales, la firma asiática decidió cesar su actividad en la factoría por la guerra de Ucrania, pero la mantenía lista para arrancar de nuevo si la situación mejoraba.

Desde Toyota consideran que no solo no se cumplen los requisitos necesarios para volver a producir en Rusia, sino que también prevé que tampoco se darán pronto. Desde el pasado mes de marzo, Toyota tampoco exporta vehículos a Rusia desde sus otras plantas. Según confirma la compañía, la planta rusa, que supuso una inversión de 680 millones de euros, tenía una capacidad máxima anual de 100.000 unidades y daba servicio al mercado ruso, a Bielorrusia, Kazajistán y Armenia. Según adelanta Toyota, en declaraciones de un portavoz a Autonews, si la planta se vende, en ningún caso se producirán versiones del Camry y del RAV4 con otros logos.

Recolocación de trabajadores

Siempre según las palabras del portavoz, Toyota ofrecerá planes de recolocación, formación y ayudas en línea con las leyes vigentes en el país a los 1.900 empleados de la factoría rusa. Además, la compañía cifra en otros 100, de los 450 trabajadores más establecidos en Moscú en cargos de las áreas de ventas, marketing y operaciones financieras, los que podrían dejar la marca.

Según datos del Comité de Fabricantes de Automóviles de Rusia, Toyota vendió hasta agosto 41.698 coches en el país, lo que supone una caída del 62% respecto a 2021. El año pasado, la japonesa colocó al RAV4 como el undécimo coche más vendido en el mercado ruso con 38.441 unidades. 

Con todo, Toyota está prácticamente fuera del mercado ruso, y así seguirá mientas dure el conflicto en Ucrania. No obstante, el fabricante japonés mantendrá activados sus servicios de posventa y mantenimiento para dar cobertura a los actuales conductores de las marcas Toyota y Lexus.