El monociclo eléctrico: ¿Qué es y cuál me compro?
Aprendemos a utilizar el monociclo eléctrico, un VMP o Vehículo de Movilidad Personal.
Madrid lo tiene claro: existen alternativas a la movilidad personal más allá del coche y el carsharing. Por ese motivo, ha dotado al plan Cambia 360 con una mayor inversión para ayudar ante la compra de patinetes eléctricos, bicicletas eléctricas y motocicletas eléctricas. Sin embargo, existen otras modalidades que no queremos olvidar y pasan desapercibidas entre tanta oferta. Uno de estos VMP o Vehículo de Movilidad Personal en auge es el monociclo eléctrico. Hemos aprendido con el Inmotion V10F, un modelo de categoría media que nos servirá para explicaros todo acerca de esta rueda eléctrica.

¿Con qué monociclo empiezo?
Aprender a ir en ciclo requiere de un profesor, o al menos te facilita el proceso. En nuestro caso, contamos con Óscar Padilla, del canal de Youtube A Film by OX, un auténtico especialista en VMP que se pasó del patinete al monociclo y ahora no se baja de él. En nuestro caso, empezamos las clases con el Inmotion V10F, un modelo con hasta 60 kilómetros de autonomía y tamaño considerable.

Eso sí, y como nos asegura Óscar: “Es un vehículo que solo vale para aprender, se te quedará corto en cuanto puedas circular cómodamente”. Más que nada por su escasa autonomía, que va de los 15 kilómetros hasta los 20 km, con un precio que oscila entre 400 a 500 euros. Por ese motivo, nos recomienda hacernos con uno de segunda mano.

Aprender a ir en monociclo eléctrico
Ya tenemos el monociclo en nuestras manos, ¿Ahora qué? Con la ayuda de Óscar nos proponemos vivir en nuestra piel el aprendizaje de ir sobre una única rueda. Sorprende la tecnología y la innovación que supone este vehículo, el más sofisticado y eficiente del mercado electrificado. Toda la potencia y carga de la batería está ahí, sin carrocería que la lastre.

Para tus primeros metros en monociclo no necesitarás tanto, apenas pasarás de los 5 km/h y siempre puedes limitar esa punta. Como sucede con una bicicleta o una moto, la posición vertical del vehículo está asegurada, pero tú serás el encargado de mantener ese eje recto. Pese al miedo, pronto entenderás que la velocidad es tu aliado en el equilibrio.

Toma de contacto del Vehículo
- Buscamos una pared o una barra para apoyarnos y subir al monociclo en el siguiente orden: primero ponemos el pie dominante en la estribera y luego usamos la pared para subir el otro pie.
- Los primeros metros los haremos apoyados y oscilando hacia adelante y atrás.
- Con la pared como apoyo podremos dar la vuelta sobre nosotros mismos, un acto muy curioso.
- Acto seguido podrás liberarte de la pared con la ayuda de otra persona, que te sujeta para circular más metros y probar las primeras curvas. Es ahí cuando entenderás que la velocidad facilita los movimientos y el equilibrio.
- Colocas tu pierna dominante sobre la estribera y te impulsas levemente con la contraria. Pasos cortos para entender la fuerza y el equilibrio que necesitas.
- El truco reside en inclinar el monociclo al interior para, al impulsarte, colocarlo casi recto y poder subir el otro pie en posición completamente vertical.
- Cada vez te impulsarás mejor, manteniendo tu pie “malo” más tiempo sobre el aire pero sin llegar a colocarlo en el pedal.
- Finalmente, y cuando entiendas la mecánica, subirás la pierna del impulso de manera natural.
- ¡Ya estás listo para tus primeros metros!