Los vehículos pesados: la asignatura pendiente del MOVES

Solo el 46,5% de las ayudas del Moves han ido a la renovación de flotas de buses y camiones cero emisión

Solo el 46,5% de las ayudas de 400 millones de euros del Plan Moves puesto en marcha por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible se han destinado a la adquisición de autobuses y camiones “cero emisiones” y autobuses de gas natural. El resto de los fondos se ha empleado en achatarramiento de flota actual, según la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (Astic).

Así, Astic ha reclamado una reformulación del Moves, un plan ideado para la renovación de flotas que ha empleado el 53,5% de los 400 millones de euros (256,8 millones de euros) para el achatarramiento de vehículos y no para la adquisición de vehículos que el Gobierno considera ‘cero emisiones’, para los cuales se han destinado 214 millones de euros.

$!Las autonomías son el principal problema del camión eléctrico.

Para Astic, las subvenciones no son efectivas, pues implican costes administrativos superfluos y la empresa puede tardar hasta dos años en recibir la ayuda. Por ello, plantean que la ayuda sea un descuento directo en el momento de la adquisición del vehículo pesado.

La autonomía es el escollo

Además, del total de 28.685 vehículos industriales pesados matriculados en 2023 en España, sólo 155 fueron 100% eléctricos y 22 fueron híbridos enchufables (177 en total), según datos de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive).

Más aún, los camiones que operan con gasoil cuentan con un autonomía superior a los 4.500 kilómetros, mientras que los que operan con baterías eléctricas “muy difícilmente” superan los 450 kilómetros, un “riesgo” que se complica antes la “escasez” de puntos de recarga de vehículos eléctricos en España.

Asimismo, Astic propone incentivar la compra de camiones propulsados por gas natural (el Plan Moves ya contempla ayudas para los autobuses que funcionan con gas) y por combustibles tradicionales (tanto de origen fósil como sintéticos renovables), ya que rejuvenecer el parque rodante actual supone una mejora de la seguridad vial y una reducción “significativa” entorno al 20% del consumo energético y, por tanto, de las emisiones de CO2 (dióxido de carbono).

De esta manera, Astic ha insistido en la renovación de flotas de camiones, que tienen un edad media de 14,9 años y un 30% de los camiones superan los veinte años, según el último informe de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac).

“Un programa de ayudas a la adquisición de vehículos nuevos es sumamente necesario para el sector, ya que el parque rodante de camiones de nuestro país está muy envejecido”, ha destacado Valdivia.