Rolls-Royce presenta su primer coche eléctrico, el Spectre

El Spectre se sitúa como la referencia del lujo electrificado, con 520 kilómetros de autonomía y 585 CV de potencia.

La espera ha terminado. Rolls-Royce ya ha presentado el Spectre y ha arrancado formalmente su proceso de electrificación. A diferencia de otras marcas del segmento del lujo o los superdeportivos, las firmas que encaran la electrificación con más dificultades, la enseña británica, del Grupo BMW, la ha abrazado con ganas. El Spectre es el primero, pero el primero de muchos, ya que, en 2030 -la misma fecha que sus máximos rivales, Bentley- Rolls-Royce dejará de vender coches de combustión.

La legendaria marca británica se ha tirado de cabeza a la piscina de la electrificación. Sin titubeos. Sin pasar por la hibridación. El Spectre es su primer eléctrico, pero también su primera aventura con la energía eléctrica como propulsor de sus coches. Y las expectativas están por las nubes porque, como dicen desde la marca, es su “coche más perfecto”. Veamos que ofrece.

520 kilómetros de autonomía

Lo primero que sorprende es su autonomía, de 520 kilómetros. A los conductores de coches diésel les parecerá poco, pero es más de la que declaran algunos de los Rolls-Royce de gasolina a la venta actualmente, todos de alta cilindrada y con consumos disparados. La maca británica no ha dicho, sin embargo, la capacidad de su batería -aunque sí que pesará 700 kilos, dejando el peso final del coche en 2.975 kilos- pero sí ha confirmado esa cifra.

$!Perfil del Rolls-Royce Spectre.

Rolls-Royce también ha desvelado que su propulsor entregará hasta 585 CV de potencia y 900 Nm de par máximo instantáneo, con lo que será capaz de acelerar de 0 a 100 en 4,5 segundos. Altas prestaciones, como mandan los cánones en la marca. Con todo, desde la firma del Grupo BMW advierten que todas estas cifras podían variar ligeramente, porque el Spectre todavía está en fase de desarrollo, que culminará el año que viene tras, entre otras pruebas, recorrer una simulación de más de 400 años de uso en uno de sus vehículos. Desde Goodwood quieren que el Spectre sea lujoso, pero también fiable.

Estética reconocible

Estéticamente, al mirarlo, no tenemos ninguna duda de que estamos ante un coche 100% Rolls-Royce. Su silueta recuerda a la del Wraith, de tipo fastback, con la línea del techo cayendo desde el parabrisas hasta la zaga. Mide 5,45 metros de largo por 2,08 de ancho y 1,55 de alto y sus llantas son tan grandes como cabría esperar, de 23 pulgadas.

$!Tercio trasero del Rolls-Royce Spectre.

En términos de diseño no hay novedades respecto a otros modelos. El Espíritu del Éxtasis corona una enorme parrilla, la más ancha de la historia de la marca, que será la protagonista del frontal, aunque vale la pena fijarse en sus grupos ópticos diurnos, finísimos, situados encima de los faros oscurecidos. De perfil destaca la suavidad de sus líneas. De hecho, apenas tiene líneas de carácter, dejando fluir su silueta hasta una zaga en la que sus pequeños grupos ópticos, rectangulares, serán la principal atracción. Es casi minimalista para ser un Rolls-Royce pero a la vez es inconfundible. El resultado es un coche muy elegante con un coeficiente aerodinámico de 0,25, la mejor cifra, también, de la historia de la marca.

El interior también sigue los estándares habituales de la marca, con la novedad de las puertas Starlight, con 4.796 estrellas iluminadas para dar continuidad al techo, que presenta el mismo acabado. El ecosistema digital lo formarán tres pantallas que cruzarán el salpicadero y servirán para la instrumentación y gestionar diversas funciones, aunque Rolls-Royce no renuncia a los controles físicos para la climatización y el equipo de música. Como siempre, el comprador que quiera pagar de más podrá acceder a un catálogo de extras y elementos únicos casi sin fin para convertir su Spectre en un coche verdaderamente único.

$!Rolls-Royce presenta su primer coche eléctrico, el Spectre

Se desconoce el precio desde el que partirá el primer eléctrico de Rolls-Royce, así como la fecha exacta de su llegada al mercado. De momento, la firma británica ha desvelado el coche con el que entra de lleno en la nueva era de la automoción, un vehículo que no solo supone su creación más ambiciosa, sino la seguridad de que el legado de los 120 años de historia de la marca no morirá con la electrificación.