El coche presidencial de Estados Unidos no es una simple limusina, sino que guarda trucos bajo la manga que hacen que sea imposible tocar al presidente, en este caso Donald Trump
El coche presidencial de Estados Unidos no es una simple limusina, sino que guarda trucos bajo la manga que hacen que sea imposible tocar al presidente, en este caso Donald Trump
La marca que preside Wayne Griffiths cancela por ahora su relación con Silence, que incluía la producción de motos eléctricas y la industrialización del un microcoche basado en el Silence S04